María
Eugenia González
Una estrategia de amistad cruel:
No bastó
con entrar al grupo de amigas, y arrebatar la amistad de quien se suponía era amiga
de todas, sino que, al separarse el grupo, reunió a quienes ya habían actuado
como ella, pero lo habían hecho tirando la piedra y escondiendo la mano. No era
una sola la culpable, lo eran todas, porque la primera culpa es el silencio. Mía
Morena lo rompió, a través de esta historia, no para realzar el lado negativo
de lo ocurrido, sino para saldar su culpa la de callar lo justo y dejar claro
que no se debe optar inmutar al momento de defenderse, porque no se debe
permitir que la injusticia se agigante contra uno mismo o contra los
vulnerables. La justicia es un acto de moral, todo puede resolverse al matar la
culebra por la cabeza.
A quien lea
esto, no te aborrezco, apenas aceptaría disculpas por tu mal comportamiento. No
deseo mal para nadie, porque estoy clara y ya lo he visto que este mundo es muy
pequeño.
Dos mujeres
Mía Morena y Azabache se habían conocido haciendo voluntariado en la escuela,
hicieron una actividad escolar en los que asistieron muchas familias y allí
estaba la reina de las flores, todos querían ser amigos de ella, pués su fama
como reina de la televisión la había hecho ser muy conocida por la comunidad.
Nadie
conocía algo de cerca de la Reina de las Flores, excepto Mía Morena de personalidad
prudente, discreta y objetiva. Azabache le preguntó a Mía Morena si ella la
conocía, ya que sabía del activismo de ella, y Mía Morena siendo honesta, le
dijo que participaban en el mismo grupo de activismo, eran conocidas y
compartían un grupo de amistad. Sin pensarlo dos veces y en vista de la aparente
disposición de Azabache de reunirse para las prácticas de la actividad escolar,
Mía Morena creyente en el amor y en el trato cordial, honesto y transparente,
siempre agradecida de las maravillas de la vida, invitó a Azabache a su grupo y
a un cumpleaños. Aunque muy observadora de ciertas aptitudes poco respetuosas y
cordiales de Azabache, Mía Morena siempre trató de buscar la paz y la
integración.
Ocurrió una
catástrofe en la ciudad y Azabache se puso a disposición de un grupo de
familias y asistió entre ellas a la Reina de Las Flores. La amistad se
consolidó cuando la Reina de Las flores como muestra de agradecimiento
convirtió a Azabache en su comadre.
Azabache
ignora las bondades de vivir una vida de privilegios, y desde entonces jamás ha
tenido un gesto social con Mía Morena. Lo que desconoce es que lo que esta bajo
los sacramentos de Dios, tiende a redimir el dolor y a poner las cosas en su
verdadero curso, aunque la malicia, haya intervenido en el trayecto.
Una amistad dorada amenazada:
Meses
anteriores, el activismo había sido parte del grupo de mujeres que compartían
una misma nacionalidad, juntas en un grupo llamado “Las de al lado”
intercambiaban información y acciones por su país que se encontraba en guerra.
En el grupo cada una aportaba información y opiniones de acuerdo a su punto de
vista muy personal, unas no comentaban, otras atacaban, y otras por detrás del
grupo armaban una comedilla con el fin de aislar a una persona del grupo en
particular. Siempre esta tendencia se notaba en las discusiones, pero como el
fin era la amistad en un país en el que apenas estabas formando tu círculo de
amigos, la paz era el escudo.
Hasta que un día la amenaza fue tal, que el chisme explotó por donde menos tenía que explotar, ya que las amigas de mayor edad conocían por donde venían las intenciones, y quien debió salir siendo la menos atacada, no solo le causaron molestias, sino que la pretendieron enlodar usando una falsa lealtad adulante, metiéndola en un enredo de chisme muy mal intencionado.
Hasta que un día la amenaza fue tal, que el chisme explotó por donde menos tenía que explotar, ya que las amigas de mayor edad conocían por donde venían las intenciones, y quien debió salir siendo la menos atacada, no solo le causaron molestias, sino que la pretendieron enlodar usando una falsa lealtad adulante, metiéndola en un enredo de chisme muy mal intencionado.
Para sumar, en otra ocasión la mala actitud de la mamá originaria del cerro del reino que no es, había tratado de hacer sentir mal a la mama originaria de los campos descendientes del reino de los escudos, cosa que, para no darle mayor relevancia, se saldó con sangre en la misma fiesta en la que se hizo el acto descorazonado y con el Huracán Feroz de la catástrofe que le tumbó la casa, quedando pendiente la disculpa, como para mitigar el pecado ya escrito, allá arriba en los libros sagrados.
La crueldad de manifiesto:
Llegó el
verano, las que habían planificado sus vacaciones emprendieron rumbo y cada una
estaba en sus actividades correspondientes cuando de una, la reina de las
flores, alejo de su amistad a la chica digital, la sacó, pero fué de ipso facto.
Nadie entendió la razón, hasta estos días.
La Azabache terminó recreando un subgrupo, se juntó con las que habían herido el corazón de varias del grupo “Las de al lado”, desde el principio, tirando la piedra y escondiendo la mano; y aún no da las gracias por encontrarse en la esfera de una amistad bendecida que logró por conocer a Mía Morena, quien confía en el amor, alguien de corazón en mano, alguien grandioso en alma.
Mundo de Cristal:
Hoy la
lucha por un mejor país continúa, Mía Morena sostiene sus esperanzas. A pesar
de esas experiencias que no llamará de poca importancia, porque ella piensa que
todas son mujeres maduras, con hijos, con familias y que coinciden en una misma
comunidad y en un país que da igualdad para todos y que se necesita más de
quien sume, y no de quien reste. Pone al sol esta experiencia como un
aprendizaje, y que al fin y al cabo la vida, la vida bella da muchas vueltas.
Es una
experiencia real, para reflexionar, para saber que hacer. Es una auto terapia.
Es una auto evaluación. Se sabe que cosas están pendientes, y se sabe que luego
de las vueltas de la vida, hay que darle paso a la verdad. Se sabe que se debe
enmendar, pensando no solo en nosotros sino en el mejor legado a nuestros
hermosos descendientes: La buena amistad. La envidia y la maldad existen, y también
aquella gente que nos quiere desde el corazón.
